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¿Por qué mi bebé tiene cólicos?

Tips de salud - Viernes 21 de Septiembre del 2018

Más de un padre ha pasado preocupaciones por el llanto excesivo, repentino y sin causa aparente, de su bebé que, fuera de este lloro inexplicable, es completamente sano.

Estos cólicos del lactante, que se presentan hasta en 4 de cada 10 niños, suelen ocurrir entre las 2 semanas y 4 meses de edad, con frecuencia en horas de la tarde. Sin embargo, para tranquilidad de los padres, es un problema pasajero y desaparece espontáneamente alrededor de los 4 a 5 meses de edad. Por ello, deben tener siempre presente que el niño está sano y que eventualmente esto pasará.

¿Cuáles son las causas?

Aún no se tiene una certeza sobre la causa, pero hay múltiples teorías que probablemente están relacionadas entre sí.

Entre las causas psicológicas se suele considerar al carácter difícil del niño, generando que los padres malinterpreten su conducta y, aunque no se puede afirmar que sea la causa del cólico, es posible que contribuya a prolongarlo. También se ha relacionado con factores socioeconómicos, ansiedad de la madre, entre otros.

Las aparentes causas gastrointestinales son variadas, ya que los cólicos pueden ser consecuencia de la inmadurez del estómago e intestinos del bebé. Así, también encontramos:

  • Intolerancia a la lactosa: al no procesar la lactosa, se fermenta y ocasiona gases que generan hinchazón abdominal y dolor en el bebé.
  • Meteorismo: generación de gases por una mala absorción de carbohidratos.
  • Alteración de la flora intestinal: se ha encontrado diferencias en la microflora intestinal del niño con cólicos severos en comparación con la de los niños sin cólicos.
  • Inflamación de la mucosa intestinal
  • Reflujo gastroesofágico: El llanto persistente con rechazo a la comida, en alguna ocasión se ha interpretado como la manifestación de un reflujo gastroesofágico más o menos silenciosa.
  • Estreñimiento: ocasionado por la inmadurez del colon que provoca lentitud en las evacuaciones y la expulsión de gases.

Otra posible causa es la Inmadurez neurológica, ya que los cólicos de los lactantes son una manifestación del rápido crecimiento y diferenciación del Sistema Nervioso Central en la vida postnatal. Recordemos que, en esta etapa, el lactante tiene que adaptarse al ritmo sueño-vigilia y sobre todo a un ritmo de actividad en la vigilia, que al madurar, alrededor de los 3 meses, puede explicar la desaparición de los síntomas del cólico.

 

¿Cómo se trata?

Como mencionamos anteriormente, esta condición suele desaparecer espontáneamente, pero para tranquilidad de los bebes, y sus padres, la mayoría de las veces se buscan tratamientos para aliviar esta condición.

Sin embargo, es preciso saber que existen tantos tratamientos como teorías, y lo peor, o lo mejor, es que cualquiera de ellos puede tener una buena respuesta pero temporal. Esto puede crear confusión tanto a los padres como a los médicos, ya que no hay evidencia de que alguna de estas terapias sea verdaderamente efectiva.

Entre posibles alternativas se encuentran:

  • La lactancia materna: En la lecha materna se puede encontrar la hormona melatonina, que tiene un efecto relajante sobre el músculo liso del tubo digestivo de los bebés, por lo que puede tener un efecto favorable sobre la mejoría del sueño y el cólico infantil. Entre bebés de 16 semanas, se encontró que la lactancia materna fue la medida más reconfortante aplicada por los padres (82%) comparado con caminata (67%) y balanceo (63%).
  • Consolar sólo lo suficiente: En un estudio se evaluó la reducción del llanto en el lactante, se encontró que, a más cantidad de horas que los padres dedican a consolarlos por su llanto, los niños presentan más ansiedad y estrés. Por ello, es fundamental asesorar a los padres sobre la atención a las quejas del niño sin sobreprotegerlo, lo cual puede ser más efectivo en el manejo del cólico. Por otro lado, se demostró que responder al llanto con masajes suaves y evitar la sobreestimulación, el uso del chupón y tomar en los brazos, reducía la duración del llanto a las dos semanas de adoptadas dichas medidas.
  • Uso de fármacos: La Simeticona reduce la tensión superficial del gas intestinal, lo cual facilita la expulsión de los gases. Sin embargo, a pesar de ser utilizada ampliamente, algunos autores no encuentran razones suficientes para su uso, por lo que no debe ser administrado sin haber sido recetado por su pediatra.
  • Uso de probióticos: Entre los bebés que recibieron el Lactobacillus reuteri, se encontró una reducción de los síntomas del cólico después de siete días de tratamiento, en especial entre aquellos que se alimentaban exclusivamente con leche materna después de administrar los lactobacilos y no olvidar que siempre debe ser recetado por su pediatra.

 

En resumen, las diferentes alternativas de tratamiento han demostrado utilidad según el posible desencadenante, así, los resultados son variados entre los lactantes. El éxito está en encontrar cuál de ellas es la más adecuada para cada bebé, pero siempre se debe tener presente que es una situación transitoria, independientemente del tratamiento utilizado, pero lo más importante es consultar con su pediatra para valorar lo mejor para su bebé.

 

Nota publicada por RPP, en colaboración con la Dr. Raúl Legoas, Pediatra de SANNA \ Centro Clínico Chacarilla

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