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A mi hijo le silba el pecho: ¿Qué es la bronquiolitis?

Hablan los expertos - Jueves 9 de Agosto del 2018

Es usual que en invierno, los niños menores de dos años presenten síntomas de un resfriado infantil que de no tener cuidado podrían ser  pero los padres deben estar pendientes ya que si posteriormente se suman silbidos de pecho u otros ruidos respiratorios entonces la causa podría ser la bronquiolitis.

Por: Julio César Arbulú Vélez, Neumólogo Pediatra en SANNA \ Clínica El Golf

¿Cómo se contagia?

Suele ser generada por un virus (el Sincicial Respiratorio es el más frecuente), que se presenta en mayor medida durante el invierno y en zonas con clima subtropical, al llegar la estación lluviosa. Al igual que todos los virus, se transmite con mucha facilidad en las gotitas que las personas infectadas exhalan al respirar, toser o estornudar.

Dichas gotitas pueden caer en las manos y permanecer ahí, donde sobreviven y pueden propagar infecciones durante varias horas. Es por ello que las personas deben lavarse las manos o usar desinfectante para manos a base de alcohol antes de manipular a un bebé.

Esta enfermedad se suele desarrollar después de uno a tres días de síntomas de resfriado común (congestión o secreción nasal, tos leve, fiebre y disminución del apetito). A medida que la infección progresa y las vías respiratorias inferiores (bronquios y bronquiolos) se ven afectadas, pueden desarrollarse síntomas como el silbido de pecho, tos persistente y respiración rápida.

 

 

Tratamiento a seguir

Es importante mencionar que al ser de causa viral, la bronquiolitis no tiene cura. Por ello, el tratamiento está dirigido a aliviar los síntomas como la congestión nasal, fiebre y dificultad para respirar; los cuales suelen presentarse por un periodo que va desde una semana hasta un mes en promedio.

A pesar que la mayoría de casos se pueden tratar con cuidados en el hogar, es necesario que un médico revise al niño para evaluarlo. En casa, los padres deben monitorearlo periódicamente para detectar si los síntomas o signos empeoran ya que puede requerir hospitalización.

Los padres deben poner atención si notan el hundimiento de la piel alrededor de las costillas y la base del cuello cuando el niño respira, si ven un aumento de la frecuencia respiratoria o si sus fosas nasales se agrandan al respirar. También debe preocuparles si disminuye su capacidad de alimentarse y presenta una coloración azulada de la piel por la baja oxigenación. Si alguno de estos síntomas ocurre, el niño debe recibir atención médica urgente para evitar potenciales complicaciones.

 

Nota publicada por RPP, en colaboración con el Dr. Julio Arbulú, neumólogo pediatra de SANNA \ Clínica El Golf

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